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sábado, 26 de octubre de 2013

¡¡EXPLORANDO LA CALDERA DE BANDAMA!!

Han pasado ya algunas noches desde aquella escapada a Bandama, que recuerdos, nuestra primera salida de la madriguera... ¿Quieren saber cómo nos lo pasamos? Empecemos pues por el principio:
Nuestra gran aventura comenzó en la estación de guaguas el Hoyo, empezábamos a llegar, recelosos de lo que nos íbamos a encontrar ese día en aquello que las Amigas del Bosque decían que se llamaba Caldera de Bandama. Mientras esperábamos a la guagua, nos dimos cuenta que no estábamos solos, sino que los Pioneros/Escultas del G.S. Atistirma nos iban a acompañar en esta aventura. No estaba programado, pero igualmente nos gustó que otros scouts de la isla compartieran nuestra excursión.
Nada más bajarnos, ni beber agua ni nada, comenzamos la ruta. Empezamos a bajar y la primera parada que hicimos (¡por fin!) fue el mirador, y aprovechamos para sacarnos algunas
fotos. Seguimos nuestra caminata y empezamos a encontrarnos con un montón de cosas interesantes: rocas inmensas, bancos de piedra, muchísimos arboles y un paisaje que quitaba el hipo.
Por fin llegábamos abajo y podíamos descansar. Unos, como buenos castores, empezamos a construir una casa con nuestras paletas y las ramas secas que encontrábamos, y otros, que veíamos que Kata y Mota salían un poco mal en las fotos, empezamos a peinarlas, ¡y da gracias que las peinamos!¡Qué pelos que traían!
Las Amigas del Bosque que estaban cansadísimas después de haber bajado la caldera, hubo que convencerlas para que fuéramos a investigar y a explorar todo lo que teníamos a nuestro alrededor. ¡Encontramos un árbol tan grande! ¡Teníamos que escalarlo y ver lo que podría haber en su copa! Y allí, muy entretenidos, esperamos a que se hiciera la hora para poder comer.

Una vez terminado el almuerzo y haber reposado un fisco la barriguita, empezamos a caminar pa´rriba. Ahora ya costaba más, pero cuando llegamos arriba tuvimos la oportunidad de apreciar todooo lo que habíamos subido. ¡Ooooh!

Poco después apareció la guagua y nos fuimos dirección el Hoyo, donde nos encontramos a Daniel, un amigo de Kata, que nos hizo un juego para terminar nuestra gran Aventura. Y ya por último nos fuimos a Schamann, donde nuestros papis y mamis estaban esperándonos.




¡FELICIDADES CASTORES POR EL SÚPER PATEO QUE HICIERON!

sábado, 18 de mayo de 2013

Explorando el Barranco de los Cernícalos

El pasado 18 de mayo, nuestros castores se abrocharon bien fuerte las botas, cogieron sus prismáticos, llenaron sus cantimploras de agua, se colocaron bien el fular y cogieron sus chubasqueros para poner rumbo al Barranco de los Cernícalos. ¡Nos esperaba un día lleno de aventuras! ¡No podíamos esperar a embarrarnos hasta las cejas, saltar riachuelos y trepar algún que otro árbol!

Todo comenzó, ese mismo sábado, en el parque Don Benito, mientras esperábamos a la guagua con ansias de pisar tierra firme. ¡Estábamos nerviosos por la gran aventura que se nos venía encima! 

Una vez que llegamos, empezamos nuestra expedición junto a la Tropa, que nos acompañó por muy poco tiempo, nosotros queríamos ir solos en busca de escarabajos y coger alguna que otra piña del suelo. ¡Y para nuestra sorpresa vimos unas cabras y unas ovejas enormes! Nos dimos cuenta de esas molestas plantas que pican y se nos quedan pegados al pantalón. ¡Buah, que horrible fue despegarlas! También vimos una acequia que estaba llena de caracoles y un precioso riachuelo que comenzamos a seguir como buenos castores, "nadando río arriba" a ver que nos deparaba.



Mientras esperábamos a los troperos, nosotros que estábamos muertos de hambre, para engañarla un poco, nos pusimos a crear, cerca del riachuelo que habíamos encontrado, un pequeño dique que terminó siendo más parecido a un puente. Nos subimos a las piedras y a los árboles como buenos exploradores y para no olvidarnos de nada, nos sacamos muchas fotos.


Después de comer, tuvimos un rato de tiempo libre para reposar la comida. Jugamos a pi y nos convertimos en pequeños científicos haciendo experimentos acuáticos en la acequia. Pero llegó la hora de coger la guagua y de volver a casa.



¡QUÉ DÍA MÁS DIVERTIDO PASAMOS!